Educación y Cultura

“El Amaranto, un cultivo ancestral”

El Amaranto es un pseudocereal que se remonta hace más de 5.000 años en América, del género de plantas herbáceas, su cultivo se extiende por américa latina, siendo México, Bolivia, Perú y chile sus principales productores. Durante mucho tiempo el amaranto ha sido, y sigue siendo considerado como alimento sagrado por sus cualidades altamente nutritivas en muchos pueblos indígenas, en Perú lo llaman Kiwicha (lengua quechua) y en México lo llaman Huautli (lengua náhuatl).

El Amaranto tuvo un carácter ritual en muchas de las culturas en donde se cultivó, haciéndose parte importante de muchas ceremonias, festejos y ofrendas, incluso para la confección de representaciones de las divinidades espirituales, las mujeres molían las semillas del Amaranto y las mezclaban con miel o melaza, con esto podían moldear las figuras de sus dioses.

Fue uno de los cultivos base de la alimentación tradicional de muchos pueblos Americanos, el cual fue proscrito después de la colonización de América, los conquistadores veían que formaba parte del carácter ritual de los indígenas y creían que se hacían más fuertes con su consumo, por lo que fue prohibido y exterminado. Luego de esto, su cultivo se limitó a lugares inaccesibles por parte de las comunidades, para poder mantener la semilla en el tiempo, como herencia cultural.

Para los Incas, el Amaranto es un regalo de la divinidad solar Taita Inti, quien le regaló a la humanidad dos principales alimentos: la Quínoa y el Amaranto. Se consideraba que la Quínoa era para el pueblo y el Amaranto se dejaba para las deidades y emperadores.

 

Historia Aymara del origen de la Quínoa (Kinwa)

Dicen que antiguamente la gente Aymara conversaba con las estrellas, de allí que relatan que en tiempos antiguos, cuando en las cercanías del lago Titicaca, las chacras empezaban a tener sus primeros cultivos, por las noches alguien arrancaba las matas de las papas, y así fueron desapareciendo una a una, sin dejar rastro. Un joven que cuidaba las chacras quiso descubrir al ladrón, y se quedó toda la noche para sorprenderlo. 

Así un día en la noche, luego de una luz brillante en el cielo aparecieron varias jóvenes campesinas que retiraban las papas de la tierra, el joven sonó la campana y ellas huyeron, pero una cayó, y él la atrapó. 

Dicen que la gente Aymara podía conversar con las estrellas, así fue que la joven se convirtió en un ave y se fue volando hacia el cielo hasta que se convirtió en una estrella y llegó donde sus compañeras las otras estrellas. 

El joven se quedó admirado y no pudo explicar lo que sucedió a los demás, pero al día siguiente, el joven fue en busca del cóndor para que lo llevara hacia las estrellas que habían huido de la tierra. 

Entonces el cóndor lo llevó donde la joven estrella, en donde se encontraron y vivieron juntos un tiempo, ella vivió junto al joven alimentándolo con Quínoa todos los días, hasta que un día el joven quiso regresar a la tierra para ver a sus padres, la estrella le dio Quínoa al muchacho par que le lleve a su pueblo, él al volver roció todos los campos con Quínoa. 

Desde entonces se siembra Quínoa para que sirva de alimento al pueblo andino. 

La Quínoa es vida / La Quínoa es esperanza / La Quínoa es el pasado / La Quínoa es el presente

La Quínoa es el futuro de la humanidad.